abr_26

El agua cubre más de 7 millones de hectáreas

En la Pampa Húmeda hay 7.122.018 de hectáreas inundadas, según surge del análisis de una imagen satelital que realizó un especialista en esta materia.

El área comprendida incluye la totalidad de las provincias de Córdoba y Entre Ríos, mientras que en Santa Fe se analizó desde el paralelo 29.5° S hacia abajo, ya que el norte provincial presentaba nubes al momento de la imagen. Por otra parte, para Buenos Aires y La Pampa se analizó la situación al norte del paralelo 36°S.

Así surge del análisis que realizó para el diario La Nación productor agropecuario y especialista en tecnologías de drones e imágenes satelitales, Pablo Ginestet, quien evaluó una imagen del satélite Terra. Según se desprende de ese trabajo, en total son 7.122.018 las hectáreas afectadas por las inundaciones.

Provincias

La provincia con la mayor superficie inundada es Santa Fe, con 3.263.465 de hectáreas. En segundo término se encuentra Entre Ríos, con 1.642.507, y en tercer lugar aparece Córdoba, con 1.509.997. Entre las mayores productoras agrícolas Buenos Aires es la menos inundada: tiene 706.049 hectáreas en esa condición.

“La situación es muy grave, sobre todo en el centro y norte de Santa Fe, que son los lugares más críticos”, explicó Ginestet, que por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se desempeña en la Comisión de Emergencia Agropecuaria a nivel nacional. Según el experto, en el área analizada, donde están 15 de los 20 millones de hectáreas que se siembran con soja en el país, hay situaciones “gravísimas, graves, leves y otras más leves”.

De acuerdo con un informe de Agricultores Federados Argentinos (AFA), una de las cooperativas agrícolas más grandes del país, las pérdidas se perfilan como más graves de lo estimado. Sus técnicos evaluaron lotes que se volvieron a cosechar tras el temporal de la primera quincena de abril y se encontraron con fuertes pérdidas. Según AFA, se perderán 8,7 millones de toneladas (casi 15% de la cosecha prevista) por más de $ 31.500 millones (más de US$ 2100 millones). Para esta cooperativa, con esa pérdida, la cosecha de soja será de 50,2 millones de toneladas.

Carlos Grosso, de VMV Siembras, explicó que muchos lotes de los mejores campos de la zona núcleo, donde están las tierras más productivas, no podrán cosecharse. Donde se aguardaban 4000 kilos por hectárea ahora no habrá nada. Además, serán muy fuertes las pérdidas donde se coseche.

“Toda la región que soportó este temporal perdió en promedio, como mínimo, 30% de peso (el grano de soja), más calidad y más desgrane. Son muy pocos los cultivos que se ven bien y muchos los que están afectados hasta en un 100%”, señaló Grosso, que cree que en todo el país podrían perderse al menos 10 millones de toneladas.

En este contexto, se multiplican los pedidos de más ayuda. El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, prometió ayer medidas “excepcionales”, en materia fiscal y crediticia, ya que reconoció que el dinero del fondo actual de emergencia agropecuaria, compuesto por $ 500 millones (ya se usaron unos $ 230 millones), no alcanza.

Respecto del tema crediticio, el diputado nacional por Entre Ríos, Jorge D’Agostino (UCR), reclamó soluciones a las autoridades nacionales. El diputado, secretario general del bloque radical en la Cámara baja, le solicitó al presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, la reprogramación de los compromisos crediticios por casi $ 1000 millones que los productores entrerrianos afectados mantienen con la entidad financiera. D’Agostino formuló el planteo a Melconian mediante una carta que entregó en su despacho. “El aparato productivo entrerriano y el tejido social están heridos de muerte por el agua. Reprogramar las deudas de casi $1000 millones con el banco a un plazo razonable no es la solución de fondo, pero sin dudas ayudará a que los productores se pongan de pie para reorganizarse tras la catástrofe”, expresó el diputado.

De acuerdo con un relevamiento del Consorcio de Experimentación Agrícola (CREA) La Paz, en el norte de Entre Ríos hay pérdidas totales de soja en 30% de la superficie, mientras que entre 50 y 60% de la superficie muestra pérdidas de calidad y rinde. También hay pérdidas en hacienda y arroz; roturas de represas y caminos que quedaron intransitables por semanas. Allí calculan en más de US$ 75 millones las pérdidas en soja.

Fuente: Noticias Agropecuarias

abr_18

Campos de media provincia, complicados

San Francisco, Marcos Juárez, Río Tercero. Los cientos de miles de hectáreas de campos inundados en Córdoba impactarán en las economías regionales por las pérdidas que generan en la actividad agropecuaria. Es una de las consecuencias, con efectos inmediatos, que dejará el agua.

Numerosos tambos del sur y del este provincial llevan grandes volúmenes de leche perdida por no poder retirarla a tiempo. En los campos bajo agua, los cultivos se tornan inexistentes, y, aun en las zonas donde no se registran inundaciones, los 14 días continuados de lluvia justo en tiempo de cosecha de soja reducen la calidad y el rinde de los granos. El agua, siempre esperada como socia por los productores, se transformó esta vez en adversaria.

En los pueblos de las zonas más afectadas ya ven las consecuencias. Sandra dal Bo, intendenta de Cavanagh, en el sudeste cordobés, que lleva más de dos meses inundado, comenta que la emergencia le genera más gastos a la comuna, a la vez que baja su recaudación.

Noreste y sudeste

Javier Casineri, presidente de la Sociedad Rural de San Francisco, indicó que la situación del campo en buena parte del departamento San Justo “es desesperante” y que “ya son enormes” las pérdidas económicas. “Hay productores que se inundaron el año pasado y esta vez tienen el campo bajo agua otra vez”, apuntó.

Muy pocos pudieron empezar a cosechar antes de la seguidilla de lluvias. La mayor parte quedó por levantarse. “Pero la situación es alarmante. Hay soja en la que el grano ya brotó en la planta y no sirve para nada”, apuntó Casineri. “Algunos propietarios el año pasado tuvieron pérdidas del ciento por ciento y ahora van por el mismo camino. A los tambos les va igual o peor, sin caminos para sacar su producción”, comentó. “El panorama también es complicado para los que crían ganado; el que puede moviliza animales a otros campos”, indicó.

Ayer, en la zona más afectada (Arroyito, La Francia, El Tío, Morteros), productores y vecinos reclamaban, cada vez a más viva voz, por la falta de canales que lleven los excedentes hídricos rurales hacia ríos o a la laguna Mar Chiquita, sin que deriven por los campos y amenacen a los pueblos.

Hacia el sudeste del mapa provincial, en el departamento Marcos Juárez, la situación no es menos preocupante. La Comunidad Regional, que nuclea a los municipios y comunas de ese departamento, decretó la “emergencia hídrica, vial y económica”, y estimó que, de su millón de hectáreas productivas, el 25 por ciento está bajo agua. En algunas casos, la inundación rural se remonta aquí a tres meses. El área más complicada es la que rodea a Corral de Bustos, Isla Verde, Cavanagh, Guatimozín y Arias.

El presidente del Centro Comercial e Industrial de Marcos Juárez, Jorge Battigelli, comentó que, por el mal clima, el movimiento económico que genera el campo se va retrasando. “Cualquier baja en la cosecha es para nosotros un impacto enorme, que repercute en casi todos los rubros”, dijo.

Con varias rutas cortadas, la logística en esa zona se complica. Los camiones deben hacer recorridos más largos para llegar a destino, lo que encarece el costo del flete, por ejemplo.

En el centro

Aun en regiones que no se han inundado, los 14 días seguidos de lluvia impactan justo en el momento de la cosecha gruesa. Pedro Carranza, titular de la Federación Agraria de Río Tercero, trazó el panorama como “bastante negativo” para una zona en la que no se ven campos bajo agua y que, hasta hace dos semanas, avizoraba muy buenos rendimientos agrícolas.

Tras aclarar que es prematuro para hacer evaluaciones precisas, dijo que preocupa que, con la mayor parte sin cosechar, “se ve ya la apertura de las vainas de la soja, con caída de granos”, lo que implicará una baja en el rendimiento, además de una merma en la calidad por la excesiva humedad. Carranza citó que en esta época el deterioro de la planta se percibe día a día y advirtió que, por el estado de los caminos, “aun si dejara de llover, harán falta varios días de sol para poder retomar las cosechas”.

El Gobierno provincial declaró la emergencia agropecuaria para varias regiones del centro, este y sur provincial.

Fuente: La Voz del Interior

abr_8

Soja: 10 claves para el manejo de malezas

Aunque la siembra del cultivo de soja comience hacia primavera-verano, el éxito en el manejo de las malezas se inicia mucho antes. Por eso, las decisiones que se tomen con tiempo serán fundamentales para comenzar a delinear el futuro del cultivo.

Por eso, desde la Red en Conocimiento de Malezas Resistentes (REM), de Aapresid, elaboraron un informe con 10 puntos clave para el manejo de malezas.

1- Pensar en el sistema y no sólo en el cultivo presente.

Si bien el foco puede estar puesto en el manejo de un lote destinado a soja, no debe perderse nunca de vista que este cultivo se encuentra dentro de un sistema de producción. Por eso, debe estar acompañado de otros cultivos y por eso el manejo debe hacerse pensando en varios años; no solo en una campaña.

2- Elegir variedades con resistencia o tolerancia a herbicidas.

Ya enfocados en soja, se debe decidir, en función de las malezas que presenta el lote, cuál será el herbicida requerido y seleccionar las variedades con resistencia o tolerancia al mismo.

En la actualidad, ésto se limita a variedades con resistencia a glifosato (RG) y variedades con tolerancia a sulfunilureas (STS).

3- Realizar un manejo cultural: ¿ofensivo o defensivo?

El manejo cultural incluye, entre otras prácticas, la elección de la fecha de siembra, la distancia entre surcos, la densidad de siembra, la estructura de la planta y el grupo de madurez, por ejemplo. Debe tenerse en cuenta que, cuanto mayor es el problema de malezas presente en el lote, mayor es la necesidad de combinar dichas variables defensivamente, para que el cultivo se “defienda” de la maleza.

Pero en los lotes en los cuales no hay una alta presión de malezas difíciles, es factible ir hacia un manejo ofensivo.

4- Hay que que pasar el invierno.

Para lograrlo, hay dos grandes opciones. La primera es el barbecho químico, haciendo las aplicaciones que sean necesarias. La segunda opción es incluir un cultivo de invierno, para cosecha o de cobertura. En cualquiera de los dos casos, el objetivo es buscar que el cultivo compita con las malezas que intentan nacer en esta etapa del año. Sea cual sea la opción adoptada, lo importante es no “dejarle libre la cancha” a las malezas.

5- Sembrar limpio.

Es fundamental sembrar sobre un lote limpio. Aunque parece algo sencillo de comprender, el no cumplimiento de esta premisa es la principal causa de lotes “sucios” con rama negra, por ejemplo.

Asegurar que el lote esté sin malezas puede requerir, en ciertas situaciones, retrasar algunos días la siembra, pero ésto es siempre preferible a lidiar con un lote infestado hasta la cosecha.

6- Bajar la presión, con herbicidas preemergentes.

Son una herramienta indispensable para disminuir los flujos de emergencia de malezas.

Su utilización tiene dos consecuencias indirectas de importancia. Por un lado, da tiempo para realizar la siguiente aplicación, cuando sea necesaria. Por el otro, asegura la efectividad del herbicida posterior, que se encontrará con menor cantidad de plantas a controlar.

Los preemergentes le dan “aire” al cultivo en los primeros estadíos, y actúan disminuyendo el banco de semillas.

7- Cosecha de malezas.

Usualmente no se piensa en la cosecha como un momento para el control de malezas. Pero lo es, y cada vez más. Por un lado, porque al limpiar la máquina antes de ingresar al lote se previene que entren nuevas especies problemáticas. Por otro lado, si tenemos manchones de malezas problema, es conveniente no cosecharlos, para evitar su dispersión a otras partes del lote y a los que se cosecharán a continuación.

8- Monitoreo, monitoreo y más monitoreo de los lotes.

Ninguna de las decisiones anteriores pueden tomarse sin un adecuado monitoreo. Esto implica ir periódicamente al lote, recorrerlo y anotar lo que se observa. Además de permitir tomar la mejor decisión en cada momento, esta práctica facilitará la planificación de futuras campañas, ya que aportará información detallada de cada lote.

9- Rotación y/o mezcla de principios activos.

Para disminuir los riesgos de generación de resistencia a herbicidas es indispensable rotar y/o mezclar herbicidas con diferentes modos de acción, sobre las mismas malezas. Esto que, a priori, parece bastante sencillo, no lo es tanto. Es preciso prestar especial atención a los modos de acción que corresponden a cada herbicida y ver qué malezas controla, para tratar de estar combatiéndolas con al menos dos modos de acción diferentes.

10- Hay diferentes tipos de aplicaciones de productos.

Un herbicida, a determinada dosis, puede aplicarse de muchas formas. Puede variar el tamaño de gotas, los coadyuvantes, las condiciones ambientales, el estado de la maleza, la calidad del agua, por citar algunas cuestiones influyentes. Las aplicaciones de herbicidas que se vienen realizando son cada vez más costosas, lo que amerita prestarle suma atención a la forma en que las moléculas de herbicida llegan al blanco y cumplen el objetivo dispuesto.

Para lograr resultados diferentes, hay que hacer cosas diferentes. Y para eso hay que empezar los antes posible.

FUENTE: CLARIN Rural

mar_30

La soja alcanzó su máximo valor en Chicago

La oleaginosa saltó un 0,8% al posicionarse en los 336,57 dólares la tonelada y logró así una de las mejores cotizaciones en los últimos meses, gracias a las mejoras en los precios de los aceites vegetales y las especulaciones que originó el próximo informe de siembras del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda).

Según Ámbito, ayudaron también a darle impulso la buena performance de la harina, en base a una mayor demanda mundial y una menor oferta por parte de Brasil, el cual está sumido en una crisis política muy fuerte.

Por su parte, el maíz subió también un 0,7% y cotizó a 146,84 dólares la tonelada, debido a la tardanza que se originó en la siembra de las zonas productoras estadounidenses circundantes al Mississippi, lo que representaría un menor área implantada, como así también, el debilitamiento del dólar frente a otras monedas y una buena demanda externa, confluyeron para sostener la tendencia alcista.

Por último, el trigo ganó un 1,2% y ascendió a los 175,18 dólares la tonelada. Otra vez fue central en la suba las malas condiciones climáticas en las planicies norteamericanas y el debilitamiento del dólar, en conjunto con las coberturas de los fondos especulativos.

Local

La tendencia externa favorable y el avance de la cosecha local generaron un gran estímulo para la operatoria granaria en la Argentina, lo que resultó en intensa actividad en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Así lo consignó el analista de la entidad Guillermo Rossi mientras que el mercado de este martes presentó una rueda con activa demanda por parte de las fábricas locales por soja disponible, por lo que se contabilizaron buenos volúmenes de venta, publicó Noticias Argentinas.

Por soja la oferta de compra se ubicó entre $ 3.050 y $ 3.150 la tonelada, el valor por trigo con entrega en mayo se mantuvo en u$s 150 la tonelada.

En tanto, el precio del maíz contractual se ubicó en 2.150 pesos la tonelada, y la oferta por sorgo creció a 2.000 pesos la tonelada.

Rossi consignó que en el mercado de Chicago los futuros agrícolas cerraron en alza: el trigo subió ante condiciones secas en las planicies y compras de los fondos especulativos.

“El maíz se vio sostenido por el retraso en la siembra que se observa en los estados del delta del río Mississippi. Por su parte, la soja volvió a operar en alza”, señaló.

La oleaginosa estuvo favorecida por la firmeza de los aceites vegetales y las subas de la harina el mercado norteamericano, ante perspectivas de mayor demanda; por su parte, la depreciación del dólar frente al resto de las monedas contribuyó con las subas en todos los productos.

Así la soja llegó a tocar precios máximos en Chicago, en siete meses, y trepó un 0,8% en una posición de los 336,57 dólares la tonelada; el maíz ascendió también un 0,7% y cotizó a 146,84 dólares la tonelada, y el trigo fue el futuro más alto, obtuvo 1,2% y subió a 175,18 dólares la tonelada.

FUENTE:Noticias Agropecuarias

mar_18

Recuperación de los precios de los principales granos

Según los analistas, el dato que movió la aguja en sentido ascendente fue la debilidad del dólar que permite prever mayores exportaciones de soja de los Estados Unidos, el primer productor mundial.

Según evaluó la consultora Granar, los futuros de la soja estuvieron “contagiados de la firmeza del aceite y el precio del petróleo”.

En el informe destacó que “la debilidad del dólar devolvió algo de competitividad a los saldos exportables de Estados Unidos, aunque el avance de la cosecha en Sudamérica complica la posibilidad de cerrar negocios”. Precisamente, en Brasil, el segundo productor mundial, la trilla de la oleaginosa alcanzó un 50 por ciento de la superficie sembrada, mientras que en la Argentina comenzaron los trabajos de cosecha en la zona núcleo. Al respecto, un informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) dio cuenta de “rindes normales” en la zona núcleo aunque menores a los excepcionales de la campaña pasada.

En el plano internacional, la suba de la oleaginosa no fue más elevada debido a “una nueva caída del mercado norteamericano de harinas que le puso un techo al potencial de suba”, según indicó Granar.

Los cierres de Chicago fueron para la posición mayo de 330,7 dólares por tonelada, dos dólares más que la jornada del miércoles. En la posición agosto, el ajuste fue de 333,55 dólares por tonelada, con igual incremento. En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), la posición mayo se ajustó en 217 dólares por tonelada, con un aumento de dos dólares.

En la zona de Rosario, la Bolsa de Comercio destacó que hubo “mucha competencia en la plaza”. Las subas fueron entre 100 y 50 pesos por tonelada.

La BCR destacó que “varios compradores mejoraron sus ofrecimientos en un marco de cautela por los pronósticos de lluvia que se manejan en la región”.

En su informe, la entidad indicó que en las fábricas de Timbúes, Puerto Gral. San Martín, Ricardone, San Lorenzo, Villa Gdor. Gálvez y Gral. Lagos se ofrecieron $ 3.100/ton con entrega hasta el 31 de este mes. Bajo distintas exigencias de entrega hubo negocios en el rango de $ 3120 a 3150 por tonelada.

Estos precios impulsaron negocios por 30.000 toneladas en el segmento disponible. “Luego se pagaron US$ 213 la tonelada por parte de las fábricas y US$ 215 por tonelada por parte de la exportación para entregar en mayo. Aquí se intercambiaron unas 15.000 toneladas”, informó la BCR.

Maíz

En el maíz también hubo subas, aunque en un rango menor que la oleaginosa. En Chicago la posición mayo cerró en 145,27 dólares por tonelada, 0,3 dólares más que el cierre del miércoles. La posición septiembre se ajustó en 149,21 dólares por tonelada, 0,2 dólares más que la jornada previa.

“Algunos operadores intentaron tomar ganancias tras dos semanas de subas significativas. Sin embargo, el gran debilitamiento del dólar y la suba del precio del petróleo dieron sostén a las cotizaciones”, evaluó la corredora Granar.

En los puertos de Rosario “los ofrecimientos abiertos de la exportación en Puerto Gral. San Martín se ubicaron en $ 2100/ton con descarga inmediata, valor que mejoraba hasta US$ 144 sin descarga sobre Gral. Lagos y Timbúes. Para la entrega en abril o mayo sobre San Martín los precios abiertos se ubicaron en US$ 148, con algunos negocios a US$ 149. Los valores caían luego hasta US$ 144 desde junio hasta agosto. El volumen intercambiado fue de 30.000 toneladas”, indicó la BCR.

La baja del maíz estuvo influida por las caídas del trigo. En Chicago, la baja del cereal fue de 2,3 dólares por tonelada, con un cierre de 170,68 dólares por tonelada. En el Matba cayó 1 dólar por tonelada, con un ajuste de 141 dólares por tonelada.

Los precios estuvieron “afectados por la buena condición de los cultivos en Estados Unidos y la perspectiva de mejores condiciones climáticas de cara a los próximos días”, evaluó Granar.

Soja: menos rindes en la zona núcleo

Los primeros rendimientos de la cosecha de soja en la zona núcleo tienen en promedio 10 quintantes menos que en el comienzo de la campaña pasada, informó la Guía Estratégica para el Agro (GEA), de la Bolsa de Comercio de Rosario.

“A esta altura de la camapña pasada los rindes excepcionales eran noticia destacada. Se obtenían entre 41 y 55 qq/ha en el 6% cosechado, pero esta vez los primeros lotes de soja arrojan entre 32 y 45 qq/ha”, destacó el informe. “Son valores normales”, precisó.

Según el informe del GEA, no obstante, para la zona núcleo se espera un promedio general de 37,5 qq/ha “con una caída de sólo medio quintal respecto del informe anterior”

FUENTE: La Nación – Campo

mar_10

Crearán una biblioteca que mide probabilidades de rendimientos agrícolas

En el presente mes de marzo Cultivar Conocimiento Agropecuario comenzará a trabajar, con la colaboración de técnicos CREA, en el armado de una “biblioteca” de distribuciones de probabilidad de rendimientos de cultivos agrícolas extensivos, según publica el sitio valorsoja.com.

El proyecto, que será financiado mayormente con aportes del Fondo Tecnológico Argentino (Fontar), estará orientado a mejorar la “calibración” de los modelos de análisis cuantitativos del riesgo de los principales cultivos en la región pampeana (reduciendo la subjetividad de las distribuciones que muchas veces atenta contra el uso de las técnicas de evaluación de riesgo). Será coordinado por la investigadora Ariadna Berger.

“Se definieron cinco cultivos –soja de primera y segunda, trigo y maíz temprano y tardío– en distintas situaciones de manejo y ambiente; en total se evaluarán unos 600 escenarios posibles”, indica José Micheloud, técnico del área de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA.

Los escenarios simulados, una vez definidos, serán validados con datos reales de producción provenientes de bases de datos y, en una segunda instancia, serán evaluados por asesores o referentes agrícolas de cada una de las doce zonas productivas comprendidas en el proyecto.

“Vamos a aprovechar el proceso de validación que se realizará en el transcurso de 2016 para capacitar a los asesores CREA en el tema de evaluación de riesgos, porque actualmente son una minoría quienes emplean esa herramienta”, explica Micheloud.

“Una vez finalizado el proyecto, se dispondrá de una base de datos con promedios regionales y distribuciones de probabilidades de rindes de los diferentes cultivos para poder hacer análisis de riesgos simulados mucho más certeros al inicio de cada campaña agrícola”, añade.

FUENTE: Infocampo

feb_19

Qué hacer con las malezas: el desafío para el agro que viene

En los últimos años, los sistemas agrícolas extensivos de la Argentina y del mundo se vieron afectados por la aparición de especies resistentes al control químico, lo que preocupa cada vez más a los productores agropecuarios debido no sólo al costo económico de su control, sino también, por la frecuencia de su aparición. Este tema fue analizado en el último número de la Revista de Investigaciones Agropecuarias del INTA (Vol. 41 N.º 3).

Al competir por el agua y los nutrientes del suelo, generan pérdidas económicas e interfieren durante la cosecha. De hecho, un trabajo de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y la empresa Adama Argentina, en el país se invierten alrededor de 1.300 millones de dólares por año para combatir este problema.

Un estudio de campo liderado por el docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Mar del Plata e investigador de la Unidad Integrada del INTA Balcarce –Buenos Aires–, Francisco Bedmar, demostró que existe una competencia real con los cultivos.

Trabajos realizados en el sudeste bonaerense, con cultivos bajo siembra convencional y sin control de malezas, mostraron reducciones promedio en los rindes de 76 % en soja, 65 % en maíz y hasta 38 % en girasol si no se las controla. “La magnitud de las pérdidas varía mucho según el cultivo, el sistema de labranza, las condiciones edáficas –de suelos–, climáticas y las especies de malezas”, explicó Bedmar.

Por esto, su manejo y control se convirtió en una de las principales preocupaciones de los productores debido a que afecta a la competitividad del cultivo. De acuerdo con Fernando García Frugoni, coordinador del Proyecto Nacional de Malezas de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), “en la historia de la producción de alimentos del mundo, las malezas siempre estuvieron presentes y afectaron a los cultivos”.

“El principal problema es que compiten por agua, radiación solar y nutrientes y cuando el cultivo detecta la competencia reduce su tasa de crecimiento y, por lo tanto, afecta a la rentabilidad y genera pérdidas económicas”, advirtió Frugoni y reconoció: “Sin dudas, las tecnologías significaron un salto cualitativo para el control, pero con el paso del tiempo y la no modificación de algunas prácticas, dejaron de funcionar y aparecieron las resistencias”.

En cuanto al costo económico extra, según estimaciones de AACREA se invierten entre 700 y 1.100 millones de dólares al año para el control. “Esto es un gasto extra a la inversión que hace el productor para llevar adelante un cultivo”, expresó Frugoni y aseguró que lo importante es entender “cuánto se deja de ganar en un lote, porque esta es la ecuación que determina la rentabilidad”.

Para evitar el surgimiento de nuevas resistencias, Bedmar consideró fundamental el monitoreo permanente de los lotes y la planificación, para actuar a tiempo y evitar que se agrave el problema. “En muchos lotes, las fallas en el control con herbicidas se deben a las aplicaciones tardías sobre malezas muy desarrolladas”, señaló.

Además de conocer la historia de aplicaciones en el lote, es imprescindible “realizar un diagnóstico correcto de las especies de malezas y su estado de desarrollo antes de la aplicación de productos de postemergencia”, explicó Bedmar quien agregó: “De esta manera, se podrá mantener a las poblaciones de malezas en niveles por debajo de umbrales de daño económico”

Fuente: Infocampo

feb_18

Brasil reitera su interés por el trigo argentino

Una vez más quedó demostrado el interés que Brasil tiene por el trigo argentino, según se desprende del encuentro que sostuvieron el jueves 11 el ministro Argentino de Agroindustria, Ricardo  Buryaile y el titular de Abitrigo (Asociación Brasileña de la Industria del Trigo), Sergio Amaral y otros directivos de la entidad.

La reunión tuvo por objeto potenciar la integración del campo argentino en el mundo y en ese sentido, Buryaile remarcó la importancia de estos encuentros, que se enmarcan en el objetivo del Ministerio de “alentar un sólido escenario exportador para los productores argentinos que consolide las relaciones internacionales del país y permita ganar nuevos mercados”.

Al término del encuentro, Amaral, apoyó las medidas adoptadas para el sector agroindustrial ya que “son muy importantes para el intercambio en materia de trigo entre ambos países”, y agregó que “el levantamiento de las retenciones y los cambios en el sistema de los ROEs, quitaron la incertidumbre a los molineros brasileños”.

Asimismo, destacó que ahora se logro una estabilidad comercial y que por esa razón “se abre un camino de cooperación entre ambos gobiernos”, lo que genera convergencias y oportunidades para el campo argentino.

Fuente: Noticias Agropecuarias

feb_10

La falta de lluvia y el calor afectan al desarrollo de granos gruesos

El golpe de calor tremendo experimentado en la en la segunda quincena de enero, junto a la desaparición de las lluvias conformaron un elemento potencialmente explosivo que hace sentir sus efectos graves en los cultivos gruesos de diversas regiones. El noreste de Buenos Aires arde, pero también se observan estas características climáticas en el sur de Entre Ríos y Santa Fe, norte de Córdoba y Chaco, y en el extremo norte del NOA.

El especialista en climas de la Bolsa de Comercio José Luis Aiello anticipó que se espera el regreso de las lluvias y alertó que si no hay un cambio de circulación entre el 9 y el 16 de febrero, las lluvias serán muy escasas y se concentraran en el norte Argentino. Tampoco descartó que se puedan repetir olas de calor intensas como la que pasamos.

Fuente: Noticias Agropecuarias